Rápidamente,
al verla en tarima con su melena rubia, una camisilla,
un crucifijo y pantalones ajustados, el público
se levantó gritando su nombre y cantando junto
a ella la canción "I am me".
La
cantante transmitió, sin embargo, mucha alegría
cuando interpretó "Nothing new". Al finalizar
esta canción se mostró agradecida al público
puertorriqueño por apoyar su trayectoria artística.
"Hace
cuatro años estuve en la Isla con mi hermana Jessica
y estoy muy contenta de volver", expresó la
artista antes de interpretar "Shadow", éxito
que la dio a conocer en el ámbito artístico.
En
el transcurso del espectáculo, hubo un pequeño
receso; luego interpretó dos de sus más
grandes éxitos, "Autobiography" y "Catch
me when I fall".
Al
cantar "Pieces of me", la vocalista lanzó
un beso a su fanaticada boricua y a la misma vez bailaba
con mucha sensualidad moviendo sus caderas al ritmo del
rock.
La
mayoría de la audiencia estaba integrada por jóvenes
adolescentes y madres en compañía de su
hijas.
Al
concluir, Ashlee Simpson brilló al interpretar
la canción "Boyfriend", y alejándose
poco a poco se despidió del público diciendo
"I love Puerto Rico".
Reacción
de la Fanaticada
A
pesar de la sorpresa por la brevedad del espectáculo
y los sentimientos encontrados en los espectadores, algunos
consideraron que valió la pena escucharla en persona.
"La
chica es agradable y tiene una chispa increíble,
por eso me gustó el concierto", dijo una madre
en compañía de sus hijas.
(
Tomado del diario "Primera Hora" de Puerto Rico
) Foto: Primera Hora |