| Una
multitud le dio la bienvenida al ícono de
rock argentino que ingresó al escenario ante
la ovación de espectadores que lo recibieron
coreando la canción "Artefacto",
con la que abrió el concierto clasificado
como un verdadero show de rock en español.
“Excepción”,
“Bomba de tiempo” y “Caravana”,
del disco “Ahí vamos”, nombre
del tour, fueron las primeras piezas interpretadas
produciendo un efecto reflejo en los presentes que
desde entonces conectaron con el cantante hasta
el final del concierto.
La
unión con el público era evidente.
Su dominio escénico se impuso y sobrepasó
lo esperado por los cientos de personas que estaban
en el estadio de fútbol del Club Casa de
España.
Cada
una de las 21 canciones que interpretó en
este concierto que duró aproximadamente una
hora y media, fueron respaldadas por el público
local, que le demostró por segunda ocasión
que en este país hay una buena acogida para
el rock de vanguardia, y que todavía es rentable
presentar bandas roqueras, pese al boom del regguetón
y la música electrónica que ha ganado
muchos adeptos en los últimos años.
Cerati
se mostró como el dueño absoluto de
un escenario en el que se mueve y salta con soltura
de un lado a otro, monta un show muy particular
con sus músicos, con quienes intercambia
sonrisas cómplices, y dirige a sus seguidores
al lugar donde los quiere llevar.
El
concierto estuvo caracterizado por una buena organización
por parte de Evenpro, empresa productora del concierto.
Fue un lleno total, el lugar escogido para la puesta
en escena de este ídolo musical latinoamericano
fue excelente.
“No
hay mejor día que este domingo”, dijo
Gustavo Cerati y así fue. El argentino trajo
a Santo Domingo su lado más rockero en una
noche en la que dio satisfacción a las miles
de personas que llegaron sedientos de buena música.
El concierto debió advertir que era sólo
para rockeros ya que el músico de 47 años
mostró su lado más guitarrero en una
noche en que la luna fue cómplice del intérprete
argentino.
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