Más de 26 mil fanáticos sintieron el poder de “Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis” en un espectáculo que duró dos horas. Llamaradas de fuego y las descargas de las guitarras, bajo y batería desataron la euforia del público que desde dos días antes al concierto comenzaron a acampar en los alrededores de La Rinconada para garantizar la mejor ubicación en el concierto.
Cargada con toda la potencia que le caracteriza, la banda dio apertura a su show con “Creeping Death”.
Previamente, la banda venezolana Dischord ya se había montado en la misma tarima, en la que después se montó el grupo estadounidense Mastodon.